DOLOROSA

Blanca Paloma radiante, luminiscencia de mis oídos, brillas sobre lo más oscuro. Tu luz es mi conciencia. Y Cristo, pobre Cristo. Mi Cristo está roto, amputado, dolorido. No le han clavado las manos, todavía más duro, le han amputado los brazos. Cristo independiente, a ti te pido Virgen del Rocío, por lo vivo y lo vivido. No me rendiré, dame una señal, estaré pendiente.